Ya era oscuro y habían aterrizado en la ciudad. No se veía ni un alma. Las viejas luces iluminaban débilmente algunas plazoletas y callejuelas, haciendo que se vieran todos los insectos del suelo, las telarañas de las esquinas,... La plaza donde habían aterrizado era pequeña, con una fuente, o lo que había sido una fuente, y con algunos cadáveres de algunas criaturas de identidad dudosa debida a la espantosa putrefacción. Las casas eran viejísimas, con agujeros en las paredes y cristales rotos, con las puertas podridas y baldas y bisagras oxidadas.
De repente escucharon un ruido, y acto seguido se escondieron en un callejón cercano. De una
casa de la plaza salió una criatura extraña, tapada únicamente por un taparrabos negruzco. La criatura estaba en los huesos, y parecía una especie de hombre. Estaba encorvada en el suelo, mientras avanzaba como un simio. Sólo 3 cabellos surcaban su calva. La criatura estaba rebuscando en vano comida, o eso parecía, ya que entraba en las casas y removía escombros.Atreyu salió de su escondrijo y la criatura le vió. Esta empezó a saltar y a gritar "¡Gollum! ¡Gollum!". Atreyu empezó a asustarse un poco, y Gollum, ese era el nombre de la criatura, paró de saltar y habló con una voz fina y triste:
- Robaron mi tesssssoro... Bolssssssón es un ladrón... Tu quién eresssss...
- Soy Atreyu, un guerrero piel verde. ¿Y tu?
- Nadie que merezca la pena... Me llaman Gollum...
- ¿Cuál era tu tesoro?
- Mi tesssssssoro...
- Ya, pero qué era.
Gollum no dijo nada más. Atreyu le hacía preguntas, pero este no respondía.
Mientras Atreyu buscaba en la ciudad, se encontró varias veces con Gollum. No se encontró con nadie más, y cuando fue a preguntarle quién era Gollum a la Hija de la Luna, ésta no pudo responderle. Después Atreyu volvió a la ciudad de los Antiguos Emperadores para encontrarle, pero no lo encontró jamás, por mucho que buscó...

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